Museo Internacional del Barroco: diseño japonés en el corazón de Puebla

 

Inaugurado en 2016, el Museo Internacional del Barroco es una edificio diseñado por firma japonesa Toyo Ito & Associates, Architects. Esta bellísima obra de 19.52 m de altura máxima, se eleva a 2 m del suelo original, lo que hace sea fácilmente reconocible desde las dos carreteras principales de Puebla (se ubica a 7 km aproximadamente del centro de la ciudad).

El edificio de dos niveles tiene una superficie total de aproximadamente 18.149 m²: 9.855 m² planta baja, 7.316 m² al piso superior y 978 m2 al nivel del entrepiso. Su estructura consiste básicamente en muros y losas de concreto que se han desarrollado en colaboración con la empresa mexicana DANSTEK, que se especializa en prefabricados de hormigón.

 

 

Detalles para expertos

Si duda, un detalle interesante para los arquitectos sobre esta estructura es que el concreto expuesto tiene una textura martillada que facilita la rectificación de los defectos en los acabados. Adicionalmente, sus paredes –que tienen un espesor total de 36 cm- funcionan como muros de carga estructurales.

El MIB está compuesto por tres tipos de losas. Las primeras hechas de compuesto liviano de 70 cm de profundidad con esferas de polietileno hueco reciclado (PET) y losas prefabricadas y semi prefabricadas para un montaje fácil y rápido.

Como parte de la estrategia estructural, el museo es un solo volumen rígido, lo que le hace que sea un edificio antisísmico. La base transmite cargas verticales en los suelos compactados de relleno de tierra.

 

 

Fácil acceso y múltiples comodidades

Algo que estuvo muy bien pensado es el acceso al MIB. A este puede llegarse bien en vehículos privados, autobuses del sistema de transporte público o bien haciendo uso de un circuito de ciclovías que conecta el Museo con otros parques y espacios públicos de la ciudad de Puebla. El estacionamiento, algo que siempre preocupa los visitantes, tiene 2 niveles en el lado oriente y dispone de aproximadamente 440 puestos de estacionamiento para automóviles, así como 4 áreas para autobuses, 42 puestos para motocicletas y 50 para bicicletas.

También el flujo y movimiento dentro del MIB es algo completamente impecable. En la planta baja se distribuyen las funciones relacionadas con el espacio expositivo. Al entrar al edificio el visitante se encuentra con el vestíbulo, desde el cual puede acceder tanto a las salas de exposición del museo, como al auditorio y al segundo nivel.

En el hall de entrada además de estar las taquillas, el guardabultos, la tienda y un punto de información, se puede disfrutar de unos grandes bancos diseñados por el atelier japonés de Kazuko Fujie, que se desarrollaron en colaboración con artesanos textiles de Hueyapan, Puebla.

Como otros museos el MIB posee exposiciones permanentes y temporales. La exhibición permanente contempla una visita de 8 salas expositivas con temáticas diferentes que abarcaban el barroco, desde el arte, la arquitectura, el teatro, la música, la literatura y hasta la influencia de éste en la vida cotidiana.

Tanto las 8 salas, como la terraza exterior -desde la que se pueden contemplar hermosas vistas del lago y el parque- se encuentran rodeando un gran patio interior de 1.800 m², espacio que funge de oasis para el visitante. En este hay una gran fuente de agua cuyo motivo es el remolino, lo cual es completamente congruente con en el Barroco, pues el agua en movimiento es un tema recurrente en éste.

Así pues este precioso museo es tanto un faro de cultura como una expresión misma de la sinuosidad y detalle del estilo del que es custodio.

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