La arquitectura moderna según Richard Rogers, un ciudadano del mundo

Richard Rogers es uno de los grandes nombres de la arquitectura moderna. Y es que este arquitecto florentino (1933) de nacionalidad británica, ha consolidado su carrera gracias a su visión futurista.

Galardonado con el Premio Pritzker en 2007, saltó a la fama con la concepción revolucionaria del Centro Pompidou (1971-1977), el cual diseñó en colaboración con el italiano Renzo Piano, ganador de un Pritzker en 1998.  Su trabajo que juega con los materiales, utiliza colores brillantes y elementos estructurales para crear un estilo propio, siempre ha estado adelantado a su tiempo gracias a la adaptabilidad de sus formas.

Este arquitecto de renombre mundial y director fundador de Rogers Stirk Harbour + Partners ha sido reconocido recientemente con la Medalla de Oro AIA 2019 por el Instituto Americano de Arquitectos, “por su influencia en el entorno construido que ha redefinido las responsabilidades de un arquitecto con la sociedad”.

Una carrera llena de brillo

Su brillante carrera se inició en el Architectural Association en Londres, y  continuó en los Estados Unidos en la Universidad de Yale. En Yale conoció al también británico Norman Foster, y después de graduarse, los dos arquitectos se unieron a Su Brumwell y Wendy Cheeseman para formar el Equipo 4 (1963).

Aunque el notable cuarteto duró solo cuatro años, resultó ser una etapa formativa crucial en la arquitectura británica, ya que tanto Rogers como Foster pasaron a ser los personajes principales de la escena de alta tecnología británica.

Luego de que el Equipo 4 se disolvió y Rogers y Foster crearon sus propias firmas. Rogers se asoció con Renzo Piano, y crearon un estudio llamado Piano + Rogers, firma a la que le fue encomendado el diseño del Centro Georges Pompidou en París. Este trabajo que marcó su carrera, también revolucionó el diseño de los museos y le dio a Rogers la fama de “iconoclasta de alta tecnología” (The New York Times)

Al concluir en 1977, el Centro Georges Pompidou, formó su más famoso estudio londinense Richard Rogers Partnership, la cual fue rebautizada en 2007  como Rogers Stirk Harbour + Partners (RSH + P) .

El arquitecto de 85 años tienen en su haber edificios de gran renombre: la sede de la aseguradora Lloyd’s en Londres; la Corte Europea de Derechos Humanos en Estrasburgo (este de Francia); el Domo del Milenio en Londres y la moderna terminal de Barajas, Madrid. Uno de sus más recientes trabajos es una de las torres que se levantan en el lugar donde se encontraban las torres gemelas del World Trade Center, por solo nombrar algunas.

Ecologista, humanista y poeta

Richard Rogers se ha ganado a pulso el respeto de sus colegas y la admiración de los críticos del sector. El arquitecto Moshe Safdie, medallista de oro AIA 2015, dijo que  antes de que estuviera de moda la arquitectura ecológica, Rogers ya era un ecologista. “El reconoció desde el principio de su carrera los desafíos de la energía y el clima, desarrollando soluciones innovadoras”, señaló.

Renzo Piano, su compañero en el diseño del Centro Pompidou, afirma que Rogers es mucho más que un gran arquitecto. “Es un planificador atraído por la complejidad de las ciudades y la fragilidad de la tierra; un humanista curioso sobre todo (desde el arte hasta la música, las personas, las comunidades y la comida); un explorador inagotable del mundo. Y hay una cosa más que podría ser: un poeta”.

Por su parte, lord Peter Palumbo de Walbrook, prominente promotor inmobiliario, coleccionista de arte, ex presidente del Consejo de las Artes de Gran Bretaña y miembro del parlamento de este país, al saber de su nuevo galardón se refirió a Rogers como un humanista que nos recuerda que la arquitectura es lo más social de las artes. “A lo largo de su larga e innovadora carrera, Rogers nos muestra que, quizás, el papel más duradero del arquitecto es el de un buen ciudadano del mundo “.

2019-01-08T08:01:11-05:00enero 8th, 2019|Diseño y Tendencias, Innovación|
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