El paisajismo, un matrimonio exitoso entre la naturaleza y el diseño

 

El paisajismo ha sido una herramienta para integrar la naturaleza a obras arquitectónicas de gran envergadura de una forma estética, controlada y funcional, para convertir espacios vacíos o de uso cotidiano en extraordinarias obras de arte que generen pertenencia y crecimiento cultural.

La etimología de la palabra paisajismo se refiere a la raíz pays, que significa país y que se remite a una región delimitada. De manera que el vocablo paisajismo, significa, literalmente, “hacer país”. En su sentido figurado tiene que ver con generar espacios que identifiquen a un lugar creando un sentido de pertenencia de sus usuarios por su relación con la belleza, y en el aspecto más estricto, se refiere a intervenir un espacio delimitado, empleando diversas técnicas de jardinería y diseño, para crear un ambiente controlado de belleza y ecología.

 

 

Los cónyuges

Generalmente, una obra paisajística se crea a partir de la interacción entre dos artistas: el arquitecto y el paisajista. El primero, concibe la obra como parte de la estructura general de la construcción, y el segundo, la diseña con detalles específicos y aporta lineamientos sobre los materiales y condiciones más favorables para hacerla sustentable en el tiempo.

Los paisajistas cumplen con varias tareas a lo largo del proceso que van desde la planificación y diseño del mismo, la gestión de los materiales e insumos, la medición del impacto de la obra, hasta el servicio posterior de mantenimiento.

Los bienes en común
Para lograr una obra paisajística los artistas del diseño se sirven de los elementos básicos de la arquitectura: puntos focales de visión, combinación de colores y texturas, materiales acordes con la zona y resistentes a los embates del clima. También se sirven de diversos aportes de la jardinería ornamental, tales como piedras de formas y colores convenientes, sistemas de riego e iluminación, plantas de diversos tamaños y raíces de mayor o menor profundidad u espesor según sea el espacio determinado para la obra.

Los beneficios

Como toda pareja exitosa, el diseño y la jardinería brindan a través del paisajismo, diversos beneficios tanto a la comunidad como a la misma obra en la que se implanta. Humaniza los espacios, refresca los ambientes, ofrece espacios de intercambio social y cultural, muchas veces son fuentes de energía sustentable si se intervienen con paneles solares o molinos de viento, y pueden ser lugares de aprendizaje y desarrollo de actividades agrícolas urbanas.

Esta rama del diseño, cada vez toma mayor relevancia en la planificación de obras urbanas y rurales y se perfila como un área de negocios en franco crecimiento para los años venideros. Sin duda, una relación exitosa.

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